Monday, September 02, 2013

Touch

Tócame despacio
como si tuvieras miedo de quebrarme un ala.
De hacerme trizas con tus besitos.

O sea,
te digo: témeme.

Como se teme a los recién nacidos
y a los que amamos cuando enferman.

Abraza mi enfermedad con delicadeza.

Abrázame: tu seno en mi seno.

Una fuente de calor desbordándose hasta mis pies.
Tus pies que van sin ruido.

Tu ruido
que susurra en mis oídos:
"me duele cuando te duele".

Y deja tus huellas en mis caderas
mientras se cuecen
mis medianoches en nuestro pecho.

Wednesday, August 28, 2013

La lista del cómo y el porqué.

No pidas que me desprenda de estos mis pellejos
que con esfuerzo trato de ponerme encima.

Ni que me siente a beber gaseosas con galletas
si tengo el vientre apestado de pesadillas.

No te me acerques con la mano extendida y la boca presta
que mis lenguas gustan de probar sangre.

Ni estés tan seguro de que estoy trucada
porque las lluvias frías de los/tus flashes sí me hacen gracia.

Ni me preguntes con qué he soñado
o si estoy viendo a nuestras muertes en el espejo.

Te advierto, no te atrevas a decir "lo siento"
cuando quieras gritar "te amo" mas tengas miedo.

Porque, en resumen,
yo estoy dispuesta a perdonarte estos deslices
si es que tú cumples con la premisa,
siempre humilde,
de hacerme un nido en tu ventana frente a los árboles
donde mis plumas se hicieron trizas.



Monday, August 05, 2013

Bonfire



Quiero que tú te acerques
con las botas puestas,
llenas de barro y hojas silvestres.

Que dejes a la puerta tu rifle,
pero traigas tu daga.
Tus ojos serenos del cazador veterano.

Quiero que me ensucies el piso.

Y cojas mi blanco vestido
con toda la sangre
que cargan tus manos.

Las llagas que llevan tu nombre,
los gritos que llevan el mío.

Y hagamos de cuenta
que nunca te dije cuánto le temo a los bosques
o a las bestias del campo.

Quiero que estés listo.

Para salir corriendo,
a hacernos fogatas
con todas las veces que sacamos el niño
y sudamos de espanto.

Thursday, May 23, 2013

Untitled

Estar enfermo
como estarse de mañana
o estar de pie
o estarse
y darse forma.

Levantarse
consciente del propio cuerpo,
quizá demasiado consciente.

Un párpado que late
hasta los pies
amamantando un corazón carnívoro,
que chupa todo del aire
y del smog.

Son las voces
tamborileando en mi vientre,
rebotando
en cientos de neumáticos
que corren
con mis ojos.

La enfermedad de estarse vivo
y el desarrollo de la materia
como envolverse
en bolsas
o envolverse en paños.

Estar de noche
y succionando
rapidísimo, todo rapidísimo
para hacerla cloro
o hacerla sangre
y hacerse un nudo de polietileno.

Es, pues,
sin duda,
mi piel tan tersa,
tan tensa,
tan enferma.

Todos los plásticos del mundo
son imposibles de eliminar
y por eso se reciclan.

Sunday, May 19, 2013

El accidente deliberado.

Tienes un plan de vida. Un porqué. Un hacia dónde.

Las propuestas que hiciste para no perder el rumbo y vestirte de dicha.

Una esquina, un refugio, un por si a caso.

Tienes un plan B.

Y todos los otros caminos son los hijos que no pensábamos tener.

Saturday, May 18, 2013

Mis brazos se extienden hasta la orilla donde muere el día


Todo me sabe a sangre
como si el mundo entero se hubiese abierto las venas
y fuese más chic
olerse las costras que darse la mano.

Yo digo 
"aquí
colgaremos
nuestras
mañanitas
frías"

Y las palabras que salen de mi boca
son espuma de un parto forzado
cuando ya no sé qué escribir porque todo me huele a sangre.


©Imágen Tute

Friday, May 17, 2013

Las diferencias entre ser lesbiana y ser un pez

La homofobia, parafraseando a Morgan Freeman, no creo que sea una fobia real si no una pendejada. 

Es decir, no es un miedo que te deja sudando en el piso con la cabeza a reventar y sosteniendo tus huesitos temblorosos mientras tratas de evitar el vómito que se te viene. O sea, no es ni parecida a la agarofobia, acluofobia, aracnofobia, acrofobia, afenfosfobia, etc. Yo, por ejemplo, le tengo pavor a cualquier ser vivo de agua salada o dulce que mida más de 30 cms, tengo pesadillas con tiburones y ballenas, no puedo cerrar los ojos cuando me baño porque me imagino peces en el agua, no veo documentales de la vida acuática, cruzo corriendo y sin ver el puente en Ingenio, y me desmayo en los acuarios, ni puedo acercarme a ver a las foquitas lindas en el Parque de las Leyendas. Eso es una fobia.La homofobia es un día relajado en el spa comparado con mi, y ojo que es mediana a diferencia de otros, fobia a los peces. 

Quizá lo único de fobia que tiene la homofobia es la irracionalidad. Es irracional que consideres que fastidio es sinónimo de miedo, que odio es pánico. El problema es que la homofobia no es relajada, es jodidísima. Una de las pocas fobias cazadoras. Así. El homofóbico no tiene miedo de acercarse a un homosexual, tiene un deseo fortísimo de acercarse y gritarle que irá a morir en el infierno o que no debería reproducirse (thefuckman?). Yo no me veo gritando a los tiburones que ojalá y desaparecieran, a las truchas de metro y medio que son aberraciones de la naturaleza, a los calamares que me dan asco y no deberían existir. Yo no me veo firmando a favor de la caza ilegal e indiscriminada de ballenas ni apoyo las salvajadas nórdicas contra las belugas. Pero las foquitas son lindas, dirían, bueno yo tengo un miedo irracional a encontrarme con varias foquitas bebé en un tanque de agua. Eso, tengo miedo no odio. Me basta con estar muy lejos de peces y escualos y cetáceos y calamari, no quiero exterminarlos.

Entonces, ese asquito/odio profundo a los homosexuales es más bien misohomoerotomanía. Palabra que me acabo de inventar partiendo de que Miso es odio.
Pero tú no eres eso que acabo de escribir, tú no odias, tú aceptas a los homosexuales, crees en sus derechos, incluso has votado a favor del matrimonio gay y crees que la canción "Por Amor al Arte" es bien dulce. Sin embargo, "ni cagando tu hermano es cabro" y "si mi hija me sale con que es machona la mando al psiquiatra". Tú tienes miedo. Tú eres un homofóbico. Tú tienes el miedo irracional de que aquellos que amas o te importan sean homosexuales. Tu prejuicio tiene más de miedo que de odio porque los amas, pero temes lo que consideras sinónimo de malasprácticas y/o pecado.


Yo entiendo ese miedo irracional a lo que considero atemorizante en lo que me gusta o amo. Porque yo amo el agua, nadar es el único deporte en el que soy buenísima. Amo el mar y nadar más allá de donde rompen las olas, el lado más profundo que parece calmo. Pero, ni loca cruzo la boya porque hay malaguas o peces o... ¡tiburones! Es decir, yo entiendo tener miedo a que mi prima sea lesbiana o mi pata de la U sea gay. Porque yo, a veces, no cierro los ojos en las piscinas porque tengo un miedo irracional a que esa línea guía en el piso sea un leviatán. Entiendo la existencia de lo irracional, no vivo a merced de ello. No dejo de nadar ni en piscina ni en ríos ni en el mar ni en una laguna oscura.


Mi ictiofobia no puede convertirse en hidrofobia. Tu homofobia solapada no puede convertirse en odio, tu miedo a que la posible o existente homosexualidad de tus familiares o amigos es irracional sí, pero no tienes porqué actuar como un idiota. No hay leviatanes en las piscinas y que María Alejandra sea lesbiana o Juan José sea gay no es motivo para que los mires de ladito o niegues su sexualidad. Es más que aceptar que fulano que no conozco sea gay, es aceptar que quienes están cerca de ti lo sean. Puede que algún día cuando nos trague el mar y nos convirtamos en Atlantis, yo quiera exterminar a todo ser de agua, pero mientras tanto si no soy obligada a entrar a un tanque con ballenas, yo estoy bien. Mientras no te estén obligando a ser gay, no veo porqué te debes hacer tanto enredo.


Por cierto, ser religioso estricto y ser homofóbico no van de la mano. Nunca. Excepto los de la Westboro Baptist Church, la versión nazi de la cristiandad.