Monday, March 09, 2009

Alfabetización Corticoide

Un diccionario teosófico para decirte
y decirme ese no sé qué emético de nombrarte,
todas las voces de niños para tus vocales abiertas
y todas mis uñas rotas para cabalgar al fin
las teclas que corren tras tu nombre.
Tus sílabas en las azoteas de antenas caídas,
esquivando las latas que lanzo para atraparle,
tu nombre me araña los brazos y entumece los dedos
y el simulado gerundio final se ríe de mi.
Soy un fakir, te vocalizo, me tuerzo,
tus consonantes ardientes empegan mi espalda.
Un diccionario bilingüe,
que soy mitad espera y mitad tu ausencia,
repitiendo tu nombre en un tañido misericordioso.

Domingo, 08 de marzo de 2009, día internacional de la mujer y por razones misteriosas también parece ser mi día inter-sistemático de enfermiza cursilería espasmo-visceral. Hay algún agujero negro de mi universo corporal que no había sellado antes y se aprovecha de su novedad para endurecerme los tejidos internos y aguarme la masa gris.

Tengo una ansiedad física de esconderme en los rincones de sus poros
y ser ese algo invisible que le siga en las mañanas.
Colarme en su sangre y su hemoglobina y aspirarme sus vaivenes diafragmáticos;
mecer las hebras de sus nervios, hacerle sueños.

Domingo, seis y veinte de la tarde, mi día y la ansiedad crecen mientras anochece.


P.d.: sí, lo escribí el domingo y recién lo posteo [mantengo una especie de bitácora virtual en casa dónde no hay internet aún]

1 comment:

anea said...

"Tengo una ansiedad física de esconderme en los rincones de sus poros
y ser ese algo invisible que le siga en las mañanas..."

En esas lineas me senti muy... tú... o talvez te sentí muy yo...