Tuesday, June 23, 2009

Forgive me Lord for I have sinned

Somos como niños rezando fervientes a dioses cansados y pedimos absoluciones a hombres plagados de historias iguales.

Gracias a rápidas respuestas disparadas complacientemente a rostros ansiosos llenos de nuevas y más confusas preguntas, pocas veces logramos vernos sin preconceptuarnos.

Benditas sean las tardes soleadas y las mañana lluviosas, esas que me dan la fuerza para hacerte las preguntas disgustadas que te arrancan mono-diálogos que poco responden a mi síndrome de inquisición española.

Asistes glorioso, rebosante, goteando, levantando, fluídez y ternura; cómo es posible que mute en puño y tu en palma? Y el golpe, ah el golpe! el que no reconoces. Y sigues hablando.

Sencillez, cógeme esta mano entumecida y este frasco de neurotismo pseudo-doloroso. Probablemente sólo me gusta hacer preguntas, probablemente esconda algo.

Cuando las preguntas siguen fluyendo, las presunciones y suposiciones creciendo; entonces relajas tu sostén y yo salto y elevo otro poco más lejos.

De haber sabido antes, de usar el conocimiento ahora, de tomar mis pastillas más a menudo, de hacerle caso a la terapia de personalidad, de tomar más sol y usar menos zapatos taco 12; puede que tal véz, y sólo tal véz, estaría más a nivel del mar.

Perdóneme padre porque he pecado, y esta vez los cuerpos andan por ahí luciendo sus pustulencias.

4 comments:

anea said...

Perdóname, Señor, porque he pecado.
Pérdoname, Señor, porque no me arrepiento... u_u

Deivis sin nombre said...

Perd{onenme si no hablo mucho...

^^

BD

anea said...

El problema viene después, cuando ya no soportas la luz directa.

Yared said...

"Probablemente sólo me gusta hacer preguntas, probablemente esconda algo."

Me gusta porque siento que me hundo en el barro =)






P.D.: Aunque suene extraño, me pregunto "qué será de la vida del anónimo?" =0