Sunday, December 19, 2010

Bla bla bla














Te has dado conmigo a discutir de la pena, que es lo mismo decirme: "he venido a hollar tu casa y comerme tus crías", que es lo mismo desenfundar tu espada y hacerme queso, que es lo mismo querer parirme de nuevo con todos los huesos al revés.
Yo no te entiendo una mínima. Yo te entiendo nada.

Veintitrés minutos bajo el entendimiento y has dicho que la pena me come el alma. Vaya que eres bueno en juzgar y peor para sustentarlo. Yo te escucho - mentira, me sofoco: putita fresca al vapor - y levanto mi mano, alumna aplicadísima:
¿cuál pena? ¿cuál alma? ¿cuáles dientes?

Nunca, te lo puedo asegurar, he visto la pena tan fea, tan llena de palpitante gozo - un gozo discursivo - nunca hasta ahora que tu boca abierta parece un zaguán, si doy tres pasos me siento en tu lengua.

Yo creo que el del problema con la pena, es usted, muy señor mío.

7 comments:

Yared said...

Me agrada que postees seguido, me agrada leerte.

Lysiz said...

Yared, tú te has propuesto algo macabro, como matarme de emoción.
A mí me gusta que te guste. :)

'I'm on fire' y mientras esté así postearé seguido.

OKIPERU ® said...

¡Qué tal conx...iencia!

Ariadna Cornik said...

A MÍ TAMBIÉN ME ENCANTÓ. QUISIERA DEDICARSELO A ALGUIEN.

Lysiz said...

OKIPERU: Lo que quiere es convencerme y yo no veo de qué porque la verdad no veo nada.

Ariadna: Gracias :) Ve, escúpeselo en su carita y sus granitos y su mierdecita.

P.E.P.E. ® said...

y tu, rachel, en verdad, eres capaz de escupírselo en su "carita, granitos y mierdecita"?
o es tán sólo la 'comodidad' de sentirse tan fácilmente señalada?

Lysiz said...

Yo no tengo a nadie a quién escupírselo. Pero quizá si lo tuviera, no fuera capaz de hacerlo.

¿Cuál comodidad?