Sunday, January 16, 2011

Hoy a las 11 pm

Sí, yo quiero un romance que me tuerza el cuello y me deje volcada en la cama
como un florero roto con mis pétalos amarillos mirando el mundo
enamorándose del agua que se empoza
de la boca del jarro
del artificio moreno que tienen mis pies cuando se queman y avanzan calientes
dejando pedidos sobre la ventana
y saltando -- ceniza.

Quiero ahogarme, no te confundas, no quiero que se enamore, quiero suicidarme de tanto enamorarme nada más
de tanto chocolate y marshmallows
besando repetidamente el mismo cuello cada vez más segura
siempre ansiosa mas siempre reflejada
y si anduvieras conmigo, si anduviera él conmigo el mismo dintel crujiente
tendría un romance completo que me cueza
me suplique
le suplique
le amarre
y amarrada me ahorque -- una soga
un latido satinado.

5 comments:

Wesley Romero said...

Osea, creo que ya no te comentaré porque siempre es lo mismo, me quedo sin palabras y sólo atino a decir: "Genial, estupendo o maravilloso"...

Saludos!

Lysiz said...

Gracias. Aunque este no sea mas que un post de desfogue.

OKIPERU ® said...

...asi, intensas, las cosas valen la pena.

Saludos

·Eu· said...

Estoy riendo (como loca, no como chica) no porque me dé risa, sino por lo estúpidamente identificada que me siento. Creo que le dicen empatía.
Solo una vez tuve uno de esos romances... o bueno, no sé si realmente lo tuve o es mi mala costumbre de aderezar recuerdos.

Lysiz said...

Yo he tenido un par de romances llenos de aderezo y cuellos torcidos. Y ahí está la gracia de que cuando terminen se recuerden mejor y más bonito.