Friday, April 15, 2011

Colimillo Blanco corría desbocado cuesta abajo sin saber que nadie corría peligro.

La consciencia de mi cuerpo
a veces me abruma
como la carnosidad a un ojo sano
siempre avanzando:
allá una iglesia
y allí un sepulcro.

Yo he propuesto no detenerle
para burlarme de su fuego,
quiero ser impasible.

Relajando el músculo,
suelto la piedra
en medio de mi estómago
y siento las ondas hasta los pies.
Sé ahora que viajo
como una implosión
arrastrando ciudades
que llamo padre, madre y hermano

Pero si he confundirles
diría:
el cuerpo de mi consciencia
es amorfo
gelatinoso como un flan

3 comments:

Leonardo B. said...

[do corpo, que nos ventos do mundo, se descobre, se renova em cada dia, derramado]

um abraço,

Leonardo B.

Rach. said...

"El cuerpo, que en los vientos del mundo, se descucbre, se renueva cada día, derramado"

Me gustó mucho la frase, Leonardo.
Un abrazo grande =)

p.s.: lástima que no hable portugués y así darle una leída profunda a tu blog.

♀.aLeAtOriA.♀ said...

y es q como detenerle..si no podemos ni siquiera controlarlo...lo bueno es q a veces, se logra conocer mas de lo poco desconocido..^^

Saludos!

ps. no soy de arequipa, pero cerca, de Puno, a lo mejor en unos dias ando por la ciudad blanca, pero no es nada seguro... a ti q te trajo de Lima?... bueno nos leemos, hasta luego.