Thursday, November 29, 2012

Cóceme a la espalda el nombre que usaste
cuando temías que los hombres te cogieran del brazo,
y hazme un juramento de paz
plagiado de alguien que nunca creyó en sus palabras.

Que yo sigo en pie bajo la misma hoguera
y protejo tu lado más noble del viento.





2 comments:

Jorge Ampuero said...

Entre el deseo de poseer y ser poseído.

Saludos ;-)

Rach. said...

Y la flexibilidad en el mismo (: