Friday, May 17, 2013

Las diferencias entre ser lesbiana y ser un pez

La homofobia, parafraseando a Morgan Freeman, no creo que sea una fobia real si no una pendejada. 

Es decir, no es un miedo que te deja sudando en el piso con la cabeza a reventar y sosteniendo tus huesitos temblorosos mientras tratas de evitar el vómito que se te viene. O sea, no es ni parecida a la agarofobia, acluofobia, aracnofobia, acrofobia, afenfosfobia, etc. Yo, por ejemplo, le tengo pavor a cualquier ser vivo de agua salada o dulce que mida más de 30 cms, tengo pesadillas con tiburones y ballenas, no puedo cerrar los ojos cuando me baño porque me imagino peces en el agua, no veo documentales de la vida acuática, cruzo corriendo y sin ver el puente en Ingenio, y me desmayo en los acuarios, ni puedo acercarme a ver a las foquitas lindas en el Parque de las Leyendas. Eso es una fobia.La homofobia es un día relajado en el spa comparado con mi, y ojo que es mediana a diferencia de otros, fobia a los peces. 

Quizá lo único de fobia que tiene la homofobia es la irracionalidad. Es irracional que consideres que fastidio es sinónimo de miedo, que odio es pánico. El problema es que la homofobia no es relajada, es jodidísima. Una de las pocas fobias cazadoras. Así. El homofóbico no tiene miedo de acercarse a un homosexual, tiene un deseo fortísimo de acercarse y gritarle que irá a morir en el infierno o que no debería reproducirse (thefuckman?). Yo no me veo gritando a los tiburones que ojalá y desaparecieran, a las truchas de metro y medio que son aberraciones de la naturaleza, a los calamares que me dan asco y no deberían existir. Yo no me veo firmando a favor de la caza ilegal e indiscriminada de ballenas ni apoyo las salvajadas nórdicas contra las belugas. Pero las foquitas son lindas, dirían, bueno yo tengo un miedo irracional a encontrarme con varias foquitas bebé en un tanque de agua. Eso, tengo miedo no odio. Me basta con estar muy lejos de peces y escualos y cetáceos y calamari, no quiero exterminarlos.

Entonces, ese asquito/odio profundo a los homosexuales es más bien misohomoerotomanía. Palabra que me acabo de inventar partiendo de que Miso es odio.
Pero tú no eres eso que acabo de escribir, tú no odias, tú aceptas a los homosexuales, crees en sus derechos, incluso has votado a favor del matrimonio gay y crees que la canción "Por Amor al Arte" es bien dulce. Sin embargo, "ni cagando tu hermano es cabro" y "si mi hija me sale con que es machona la mando al psiquiatra". Tú tienes miedo. Tú eres un homofóbico. Tú tienes el miedo irracional de que aquellos que amas o te importan sean homosexuales. Tu prejuicio tiene más de miedo que de odio porque los amas, pero temes lo que consideras sinónimo de malasprácticas y/o pecado.


Yo entiendo ese miedo irracional a lo que considero atemorizante en lo que me gusta o amo. Porque yo amo el agua, nadar es el único deporte en el que soy buenísima. Amo el mar y nadar más allá de donde rompen las olas, el lado más profundo que parece calmo. Pero, ni loca cruzo la boya porque hay malaguas o peces o... ¡tiburones! Es decir, yo entiendo tener miedo a que mi prima sea lesbiana o mi pata de la U sea gay. Porque yo, a veces, no cierro los ojos en las piscinas porque tengo un miedo irracional a que esa línea guía en el piso sea un leviatán. Entiendo la existencia de lo irracional, no vivo a merced de ello. No dejo de nadar ni en piscina ni en ríos ni en el mar ni en una laguna oscura.


Mi ictiofobia no puede convertirse en hidrofobia. Tu homofobia solapada no puede convertirse en odio, tu miedo a que la posible o existente homosexualidad de tus familiares o amigos es irracional sí, pero no tienes porqué actuar como un idiota. No hay leviatanes en las piscinas y que María Alejandra sea lesbiana o Juan José sea gay no es motivo para que los mires de ladito o niegues su sexualidad. Es más que aceptar que fulano que no conozco sea gay, es aceptar que quienes están cerca de ti lo sean. Puede que algún día cuando nos trague el mar y nos convirtamos en Atlantis, yo quiera exterminar a todo ser de agua, pero mientras tanto si no soy obligada a entrar a un tanque con ballenas, yo estoy bien. Mientras no te estén obligando a ser gay, no veo porqué te debes hacer tanto enredo.


Por cierto, ser religioso estricto y ser homofóbico no van de la mano. Nunca. Excepto los de la Westboro Baptist Church, la versión nazi de la cristiandad. 

4 comments:

LeCiel said...

Oye, y porque le tienes tanto miedo a cualquier animal marino?

PDTA: Buen argumento! Estoy de acuerdo en todo, hasta en la palabra inventada.

Rach. said...

Danke schön! :)

Ni idea, pero tengo ese miedo horrible que me deja sudando en la puerta de las piscigranjas y los acuarios. Madre y yo tenemos la teoría que fue porque se vio, asustadísima, las tres películas de "Tiburón" cuando yo estaba in-panza.

LeCiel said...

Eso debe ser como la teoría de la Teta asustada, pero peor.

Rach. said...

Al menos no me taponeo nada con papas. Qué lindo, papa con papa. (Ay hablo huevadas)