y van caminando por su cuenta
charco, yo soy
la mazamorra sabor a sangre y tejido
en la esquina superior de mi ojo flotante, los veo:
huesos, mis huesos garitos
saltando por el cuarto
¡se están robando mi día!
mientras vagan mis huesos hacia la ciudad
menuda, queda de mí pura menundecia
aguadito peruano rico en leucocitos
sopa visceral aderezada con quejas,
inundando la casa hasta los límites de la inconsciencia
coagulando en una mancha oscura sobre la cama

Imagen ©Mark Eirhart
2 comments:
Tú si que sabes hacer de lo cotidiano y hasta sin importancia, algo tan magnífico.
Gracias, le acabas de poner tacones a mi ego.
Post a Comment