Estoy maldita,
por los dedos de mi mano
y la esperanza atada
a mis muñecas.
Estoy maldita,
en la fuente y en la iglesia,
con las flores en el campo
de mis días.
Y cruzo una calle,
apresurada,
preocupada por aquellos
que me miran y no entienden
que estoy maldita,
que no es su culpa ni la mía;
sino más bien una certeza.
Levantarse de mañana
para lavarse los pies
desde los ojos
sin dar cuenta de lo vivido.
Sí,
yo estoy maldita
y me va bien,
a veces me calzan los zapatos,
a veces no.
2 comments:
Hace mucho que no pasaba. Algunos versos están increíbles.
Gracias por pasar. Y gracias por lo dicho :)
Post a Comment