Cóceme a la espalda el nombre que usaste
cuando temías que los hombres te cogieran del brazo,
y hazme un juramento de paz
plagiado de alguien que nunca creyó en sus palabras.
Que yo sigo en pie bajo la misma hoguera
y protejo tu lado más noble del viento.
2 comments:
Entre el deseo de poseer y ser poseído.
Saludos ;-)
Y la flexibilidad en el mismo (:
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