como estarse de mañana
o estar de pie
o estarse
y darse forma.
Levantarse
consciente del propio cuerpo,
quizá demasiado consciente.
Un párpado que late
hasta los pies
amamantando un corazón carnívoro,
que chupa todo del aire
y del smog.
Son las voces
tamborileando en mi vientre,
rebotando
en cientos de neumáticos
que corren
con mis ojos.
La enfermedad de estarse vivo
y el desarrollo de la materia
como envolverse
en bolsas
o envolverse en paños.
Estar de noche
y succionando
rapidísimo, todo rapidísimo
para hacerla cloro
o hacerla sangre
y hacerse un nudo de polietileno.
Es, pues,
sin duda,
mi piel tan tersa,
tan tensa,
tan enferma.
Todos los plásticos del mundo
son imposibles de eliminar
y por eso se reciclan.

